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La polivalencia mílfica de Chanel Preston

Lo bueno que tiene el rostro y el físico de Chanel Preston a sus 34 años es que igual sirve para surcar las aguas del porno romántico que navegar por las tormentosas arenas del sexo hardcore (recordemos que la pornostar de Alaska tiene un máster en devorar cosas con el culo sin perder la elegancia). Sin embargo, su genética privilegiada no ha sido suficiente para convertirse en una habitual en el mundo del porno. Es la típica mujer que gusta a todo el mundo, guapa, con buen cuerpo y folladora de primer nivel, pero que por el problema de sobrepoblación en el sexo filmado, las productoras y los consumidores tienen tanto donde elegir que injustamente algunas mujeres pasan a un inmerecido grupo de olvidadas o infravaloradas.

Todos sabemos nombres de muchas mujeres que forman parte de estos grupos marginados. Casey es una de ellas, pero también existen otros nombres como la incansable Jennifer White, Britney Amber, o la impresionante Candice Dare y su perfecto culo. Y eso solo en América, porque en Europa también existen ese tipo de casos odiosos como el de Mea Melone, una preciosa checa todoterreno muy viciosa que siempre mereció mejor suerte.

Así que lancemos unas salvas al aire en honor a esta pornostar que debería estar viviendo su mejor momento. Una profesional muy completa, sabe destacar en todo tipo de escenas, escenas duras, otras más suaves, interracial, mamadas impresionantes, dobles penetraciones, una cara perfecta para el POV y una diosa allá donde ponga sus posaderas.