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Chloe Temple sometida a una embestida sin piedad

El ñogo ñogo (una forma cariñosa de referirnos a la industria de adultos) está plagado de jovencitas de imagen virginal que evocan implorar a Dios, pero pocas alcanzan el nivel de candidez exagerada de Chloe Temple, que hasta rubrica anales con sonrisita de serie. A más de uno se le ha pasado por la cabeza raptarla y mancillar esa belleza prohibitiva que atesora, aunque suponga condenarse al infierno más ardiente. Sin ir más lejos, en TeenFidelity nuestra muñequita de porcelana cedió ante los imperativos designios de Ryan Madison y fue sometida a una salvaje incursión de ritmo desgastador. Y es que el dueño del estudio folla como un auténtico terrorista, pese a que sus partenaires sean pequeños angelitos que estén a punto de romperse por sus embestidas sin piedad.