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Leyendas del retroporno: Dolly Buster

En su larga de su dilatada trayectoria de 22 años (1987-2009), la tetuda checa Dolly Buster comenzó a grabar películas desde que cumplió 18 años y terminó pasándose al otro lado de la cámara para ejercer como directora. El resultado de su periplo por el cine europeo de las tres X dio como resultado una pornostar que se consagró en la época dorada de la pornografía como una pionera en la exploración rectal. Bajo sus muchos otros apodos (Mandy Dvorjack, Mandy Rice, Tina Fox, Gloria Saxon y Nora List) Dolly Buster fue una actriz porno de los años 80 y 90 con una abultada talla perimetral de busto. Toda una diosa de belleza artificial en aquella década prodigiosa en que comenzó esa rebelión por la cirugía para añadirse tetas de plástico y donde el canon de belleza modélico era el prototipo de rubia pechugona.

Dolly fue una visionaria de su propia época, ese cementerio de elefantes que es el porno vintage. Una musa de las revista Climax y mujer adelantada a su tiempo que se atrevió a rodar escenas anales, dobles penetraciones y hasta interraciales (algo rarísimo por aquel momento) convirtiéndose en la precursora de las actuales gangbangs. Y es que esta monumental checa es poseía un cuerpo envidiable con una genética prodigiosa: alta, estilizada, una sílfide rubia que con 30 años (aunque misteriosamente aparentaba ser una señora de más edad) estaba en lo más alto de su carrera.

Después de su retirada, y habiéndose ganado un nombre con el sudor de su cuerpo, se metió en política llegando a ocupar un puesto en el Parlamento Europeo. Por todo eso estamos rememorando a esta diva imborrable oriunda de la República Checa que acaba de cumplir 50 añazos y protagonizó títulos todavía famosos como «Hollywood Connection» (1992), «Dreams of Anal» (1992), «Action Vamp» (2002), «Brain Storm» (1993), «Venecia Calling» (1994), «Queen Of Erotic» (2001), «Dreamland» (1992) y «Vienna Connection» (1998).