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El frondoso coño de la italiana Venere Bianca

Solo en un país como Italia, donde han existido eurodiputadas que se han ejercido como pornostars (el curioso caso de Cicciolina), es posible que en un mismo certamen de Misses naciera una actriz porno de fama internacional. Así le sucedió a Venere Bianca, cuyo nombre real es Manuela Falorni, una preciosidad italiana de principios del 2000 coronada como «Miss Toscana» que se pasó al lado oscuro del porno vintage gracias a poseer un cuerpo de modelo y alma de guarra. Muchos la recordarán como una starlet contemporánea a la checa Laura Angel, aunque las diferencias son notables ya que Venere había esculpido su cuerpo con horas de gimnasio y locura fitness.

Apodada en el mundillo como la morenaza de la Toscana, por su oscura melena color azabache, llegó a participar en dos superproducciones del mítico Mario Salieri: «Salieri Erotic Stories 2» y «Dolce Vita», ambas de 2003. Pero si tenemos que destacar una película de Venere Bianca por encima del resto, esa sería sin duda la parodia pornográfica de Lara Croft «Doom Fighter«, cinta con la que fue candidata como «Mejor Actriz del Año» en los Hot D’or (2001), los célebres premios pornográficos franceses.

Y no nos olvidemos de su marca de identidad, el sello físico con el que era reconocida a nivel mundial. Nos referimos a a aquel frondoso chocho negro tan conocido de las noches de los viernes de Canal+ y en las carátulas de las cintas guarras VHS. Un pubis como mandan los cánones del vintage, con vello. Eso sí, su escueta filmografía apenas tiene 18 películas en un margen de 15 años (1993-2008). Una cifra bajísima para lo que podía haber dado su llamativo su frondoso coño, posiblemente el más carismático de la industria de adultos de principios de siglo XXI.

«Doom Fighter» (2000)