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La metamorfosis cárnica de Gabriela Lopez

La única vez que le hicimos algo de caso a Gabriela Lopez, allá por enero de este mismo año, fue para remarcar sus deliciosos pezones chupables en forma de galletas María Fontaneda. Unos vistosos senos que ya revelaban cierta flacidez y consistencia, fruto de no dar el peso exacto que mandan los cánones estéticos latinos. El caso es que en estos últimos meses no podemos negar que su silueta ha ganado calidad gracias a añadir unos kilitos de más a su figura. Por lo visto, Gabriela, como una crisálida en invierno, ha sufrido una metamorfósis cárnica y ha ensanchado su perímetro de pecho de forma natural, convirtiéndose en una auténtica latina «curvy». Ahora, con el potencial desbloqueado por estos méritos, caemos rendidos ante su delantera como si nos hubieran clavado una flecha de Cupido y le auguramos un estatus más elevado en el circuito norteamericano.