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Retrocedemos al debut heterosexual de Kenna James

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Solo el poder del amor («The Power of Love») podía ser el culpable de uno de los giros profesionales más deseados dentro de la industria de adultos. Estamos hablando de la razón que hizo cambiar de acera sexual a Kenna James, starlet abonada al nicho lésbico y que hasta entonces pertenecía a esa lista negra de fugitivas que no querían probar el sabor de las pollas y el semen. Pero vayamos al grano, el debut porno heterosexual de esta ninfa bi-curiosa se produjo gracias a que el actor James Deen llamó a su puerta para brindarle la tan esperada ocasión. Por lo visto, el galán controvertido fue el encargado de oficiar tan sagrado rito de iniciación porque era su ídolo de la adolescencia, del que estaba locamente enamorada y motivo por el cual se puso ese nombre artístico.

Fue ahí cuando esta joven tímida excomedora de almejas abrió la veda y grabó su debut porno con «su» hombre en la boyante compañía de X-Art. A partir de aquel vídeo nació un vínculo especial entre ambos artistas, una profunda admiración mutua que hizo que repitieran una y otra vez hasta el punto de que esta afrodita cambiara el chip y decidiera renacer en el sector más mainstream del negocio; el de los anales y penetraciones. Un cambio radical a su trayectoria que la llevó a poner el culo en las alcobas de Tushy y chocara con la realidad de este mundo: las penetraciones producen más orgasmos. Eso, o que finge maravillosamente bien.