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Mónica Ledesma, la máxima pillada de Torbe

No se puede hablar de la popular serie torbellinesca de pilladas en la calle si no hacemos alusión a su máximo exponente: la madrileña Mónica Ledesma. Toda una pionera de este subgénero nacido en el 2006 y una de las actrices porno más famosas de PutaLocura desde su fundación. Razones no le faltaban. Era una alegre pelirroja que se presentó con 18 añitos (y ningún prejuicio) para practicar sexo bukkakero con 15 jóvenes a la vez. A partir de ese momento, la fama de Mónica (una estudiante modélica de psicología) se disparó hasta límites insospechados. Hasta la entrevistaron en la revista Interviu para contar sus experiencias en orgías con muchos participantes.

Su mítica escena de pilladas todavía es recordada por los ponófagos más empedernidos. Nadie olvida a la que fue una de las primeras chicas, sino la primera, que accedió a hacer porno por un puñado de euros que le ofrecía nuestro amigo Torbe a la salida del metro de Madrid. La escena en cuestión es del 2006 y marcó un hito difundiéndose salvajemente por internet. El valor del documento gráfico es innegable, ya que estamos viendo una joya pornográfica adelantada a su tiempo. Un tipo de sexo filmado que crearía escuela en los años venideros de España.

Durante 2006 y 2008 fue la gran promesa del cine X patrio y se ganó al público gracias a su ingenuidad, su sonrisa, su simpatía, y sobre todo por su capacidad para soportar guarrerías extremas. Algo no muy habitual en este turbio mundillo donde la mayoría de novatas huye en cuanto han ganado algo de dinero. Estaba claro que Mónica era una jamona hecha de otra pasta, al menos hasta que en 2008 fue condenada a 5 años de cárcel por verse implicada en una serie de robos para pagarse el vicio de la droga. Según cuenta Torbe en su blog.

El Bukkake de Mónica Ledesma

Batió el récord de España de bukkake (el infame término que puede traducirse como eyaculaciones masivas sobre una mujer) al recibir el semen de 15 zagales y… ¡tragárselo todo! Sucedió en un casting porno, un género al que, desde luego, no le hizo ascos esta madrileña de 18 años llamada Mónica Ledesma. Incluso contó a cámara que tuvo que ponerse pasta de dientes y ‘vicks vaporub’ en la nariz, porque pensaba que iba a vomitar. Lo normal para una pornostar ibérica que, según ella misma dijo, comenzó a tener sexo a los 12 años en su pueblo de Toledo.