Search
Generic filters

Vanessa del Rio: la primera pornostar latina del cine X

Casi nadie sabe que la pornostar Vanessa del Río tuvo el honor en ser la primera mujer latina que protagonizaría escenas dentro del mercado del porno vintage comercial. Ya desde muy jovencita sabía que su futuro estaría relacionado con el sexo contando en su biografía que a los 14 años tenía claro que de mayor iba a ser puta. Su polémica vida está marcada por arrestos policiales, escándalos sexuales, adicciones y proezas libidinosas. Fruto de un matrimonio malavenido, su padre era cubano y su madre portorriqueña, vivió y creció en el difícil barrio del Bronx de los años 60. Su nombre real es Ana María Sánchez y no tardó en rodar sexo filmado en cuchitriles de mala muerte y deplorables hostales, algo que no le importaba pues su excesiva sexualidad empequeñecía cualquier otro problema.

Su férrea educación católica y los conflictos diarios entre sus seres queridos la marcaron de por vida haciendo que el porno fuera su única vía de escape. Sus andanzas comenzaron a los 18 años, si no antes, en un polvoriento club de Broadway donde encontró trabajo como camarera. Allí los jefes del local no tardaron en percatarse del potencial físico que aguardaba en ella y pronto le dieron la oportunidad de bailar sobre el escenario como una gogo. Poco después conoció a un cliente griego que la introdujo en el circuito de protitución de la conocida zona ‘The Deuce‘, un marginal grupo de edificios donde prostitutas yonkis y gentuza de baja estofa se daban cita.

Por suerte su fortuna cambio al conocer a Sandy Foxe, una especie de proxeneta de actrices porno para la industria de esta época. Fue ella la que le ofreció el papel en el film ‘China Doll‘, la la primera película porno de Vanessa del Rio en la que le pagaron 150$ por hacer una orgía con doble vaginal incluido. Fue allí donde los asistentes se dieron cuenta del fulgor uterino y fogosidad sexual que Vanessa tenía. Una ninfómana latina que no aplacaba el calor coñil ni con 10 hombres. Hasta le chupó la polla al cámara encargado de grabar el vídeo porno.

Vanessa del Rio fue una pionera latina en la pornografía americana. Una industria monopolizada hasta entonces por los blancos donde el resto de minorías étnicas solo podían mirar. Sin embargo, gracias a su impresionate sexualidad poco a poco le fueron ofreciendo papeles y películas: ‘Jack & Jill‘, ‘Babylon Pink’ o ‘The Dancers‘ fueron parte de su filmografía logrando encumbrarla en el circuito del porno americano en la edad de oro.

Pero como toda adicta al sexo las hazañas de Vanessa del Río no se circunscriben a los sets de rodaje, van más allá. Conocida es la anécdota suya en la que se folló a 5 gitanos a la vez después de decirles que si lo hacía uno por uno sería demasiado frío. Así mismo su cuerpo ha pasado por la cárcel por consumo de estupefacientes. A punto estuvo de volver a estar enchironada por ejercer la prostitución, aunque en realidad fue un loop. Acumula docenas de denuncias por obscenidad ya que se frota el clítoris en público (dicen que alcanza los varios centímetros de longitud cuando se excita).

Vanessa del Rio se retiró del porno en el año 1986 por miedo a contraer la enfermedad SIDA. No obstante su estrambótica vida no termina ahí. Empezó a dedicarse al culturismo, como lo oís, y hasta hizo pinitos en el mundo de la televisión apareciendo en series como ‘Policías de Nueva York’. A finales del siglo pasado intentó retomar su carrera pero le fue imposible, por lo que se tiene que conformar con publicar escenas en solitario desde su sitio web personal.


Más porno relacionado