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El nuevo (y demencial) aumento de pechos de Amber Alena

En JaqueMateAteos os presentamos hace dos años la plastificada y monstruosa delantera de Amber Alena como un signo de decadencia pornográfica. La pornostar era el epítome de tetuda saturada de silicona que ocupa un lugar importante en la segunda fila del mercado yanqui gracias a pasarse por el forro los estandartes médicos. Hace pocos días regresó después de un paréntesis laboral de dos años —para inyectarse más centímetros cúbicos de material artificial— gracias a un contrato exclusivo con la productora Brazzers y tenemos que decir que sigue siendo una tentación irresistible para los fanáticos de los pechos gigantescos. Por lo visto, es inmune al paso del tiempo y continúa aspirado a la misma plaza; el de hipertetonas hinchadas hasta los topes que atraen las miradas del público.