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Kathy, una alternativa píldora sexual para la madurez

Volvemos a inmiscuirnos en las filas del estudio Lusty Grandmas —web subsidiaria de 21Sextreme especializada en mujeres maduras— para resaltar la labor pornográfica de Cathy, una pornostar de origen húngaro que no deja indiferente a nadie. A sus 47 años, se ha barnizado con una doble capa de altporn (tatuajes, rapados laterales y vestimenta neogótica) y se resiste a retirarse con dignidad, aunque su cuerpo serrano se mantiene en un estado óptimo de forma. Estamos ante una presa de caza mayor, casi irrepetible, que deja muy alto el listón de la categoría de maduritas, ya que es innegable que desborda toneladas de atracción sexual pese a estar a las puertas del medio siglo de edad. Su instinto sexual primario traspasa la pantalla.