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Lana Rhoades y la gran virtud de sus inicios con Holly Randall

Mucho antes de presenciar el ocaso de la carrera de Lana Rhoades, cuando todavía no había completado su mutación quirúrgica que terminó por devastar su prometedora carrera al implantarse material plástico (cara, culo y tetas) en los quirófanos, la starlet norteamericana poseía uno de los mejores cuerpos de la industria. La deidad de ojos azules estaba cotizadísima en cualquier set de rodaje, tanto para avanzar en la disciplina de acrobacias con los orificios, como dejarse retratar en las conocidas sesiones masturbatorias de Holly Randall (hija de Suze Randall, legendaria fotógrafa erótica), directora muy reconocida y premiada del sector de adultos.

Fue en el exclusivo y mítico plató de la directora de cine para adultos donde Lana eclipsó a toda la comunidad de pornólogos con la sola ayuda de la naturalidad de su perfecto cuerpo. Un vídeo en solitario en el que nos volvió locos en apenas 5 minutos al no poder soportar su inconmensurable belleza. Señal inequívoca de que estaba en la curva inicial de su vida profesional, cuando las estrellas fugaces brillan más intensamente y se las rifan en Playboy, FTV Girls, Zishy y derivadas publicaciones eróticas.