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Lily Love nos recuerda su sexo sudoroso

Inexplicablemente, a sus veintinueve años y tras casi una década grabando porno regularmente desde 2012, Lily Love se ha mantenido en el candelero de adultos sin destacar demasiado en ninguna rama pornográfica. No hace anal, solo tiene un par de interraciales, el sexo extremo ni lo huele y su carrera ha estado repleta de interrupciones y ausencias. Sin embargo, destaca por tres cosas en particular: su enigmática belleza alejada de estereotipos, sus actuaciones excepcionales donde literalmente suda como una cerda y ese arbustito en su pubis antiestético que, por decirlo de una manera educada, debería recortarlo con una motosierra. Es gracias a estas cualidades por las que el estudio MYLF la ha rescatado del ostracismo y le ha perdonado su larga e insípida trayectoria.