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Little Caprice agujereada a oscuras

No ha pasado ni un año desde que la preciosa Little Caprice firmara un contrato en exclusiva con el director franchute Greg Lansky —debutó analmente en Tushy, compartió amante con Tori Black en Vixen y hasta probó carne negra en Blacked— y ya se ha propagado como polen en primavera por cada una de sus sucursales pornográficas. Ahora la reina del glam (al menos del glamcore más comercial) ha terminado de cerrar el círculo protagonizando una escena en el único lugar del emporio galo donde no había abierto sus agujeros. Nos referimos a TushyRaw, el estudio más oscurecido y que más favorece a las starlets con defectillos anatómicos, un trampantojo que a nuestra exquisita checa no le ha sentado nada bien pues la falta de luminosidad esconde las múltiples bondades que su pluscuamperfecto físico puede ofrecernos.