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Sara Luvv, una mirada cautivadora que echamos de menos

La hemos visto crecer desde 2012 cuando todavía era una incipiente camgirl que hacía shows eróticos en solitario. Más tarde se metió en el sexo filmado con el que era su pareja, Jake Taylor, para aprender los entresijos del negocio y poder enfrentarse a aquellos gloriosos encuentros con colosos y leyendas como Chris Strokes (impresionante su escena para 8th Street Latinas), Manuel Ferrara, Lexington Steele, Sean Michaels, Mandingo o Mike Adriano. Un físico cada vez más tonificado año a año, una mirada cautivadora —sus expresivos ojos eran el deseo encarnado— que conseguía romper la cuarta pared, una destreza, sentido y entendimiento de la industria como show en el que hay que darlo el todo por el todo, siempre, con una sonrisa que instantáneamente invade el ambiente.

Sara Luvv nos tenía a todos locos por su increíble capacidad de transmitir placer a través de la cámara. Una cualidad con la que nació sin que le hiciera falta tiempo de adaptación, al igual que su vocación apasionada por el sexo. Con semejante despliegue de medios se convirtió rápidamente en la avanzadilla y ejemplo a seguir para las próximas generaciones. Un filón que aparece una vez cada cien años. Pese a todo parece ser que en su bisexualidad ganó el lado femenino al retirarse y casarse con Bree Mills, famosa productora y directora de este medio.

Sería imposible escoger un vídeo para honrar a este nombre imprescindible en el porno, pero si tenemos que decantarnos por tres escena para el recuerdo elegiríamos su encuentro con James Deen, el fogoso polvo de Bang! con Ferrara, su interracial con Mandingo/Lex y su blowbang para Hard X. Precisos momentos en el que se forjó esta estrella comprometida y entregada a la causa pornográfica.