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Joseline Kelly, esclava sexual en sus años de juventud

Aunque el buen hacer de Joseline Kelly en sus inicios profesionales sugería muy buenas maneras con el paso del tiempo su potencial se ha ido desintegrando hasta quedar casi una pornostar totalmente distinta a la original. De hecho, si miramos el antes y el después la starlet de Atlanta está irreconocible con esos morritos con botox con los que mamaba como una posesa en esa escena de Thorated que os presentamos hace unos meses. No son pocos los enemigos de la tremenda bocaza de cocodrilo que se ha puesto, y por mucha cuota de mercado que haya intentado acaparar en la categoría de las enculadas seguimos prefiriendo su anterior look de cuando se veía más linda e inocente.

Esa época donde subía al piso superior de las mazmorras de Kink, «The Upper Floor», para formarse como profesional del sexo filmado y convertirse en la esclava sexual juvenil de la terrible dominatrix Aiden Starr o ser metida en vereda —con nudos bien atados— por veteranas maduras como Syren De Mer.