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Traci Lords: la pornostar que grabó siendo menor de edad

A pesar de que los apetecibles senos amelonados de Traci Lords captaron en los años 80 la atención de millones de pajilleros de todo el mundo, no serían su pareja de tetas la razón por la que pasaría a los anales de la historia pornográfica. Y es que la polémica que perseguirá a esta legendaria pornostar americana fue el follón que armó en su momento por grabar películas porno siendo todavía una menor de edad. De ahí que todavía queden por los pornotubes decenas de vídeo de Traci Lords follando con menos de 18 años.

Ni siquiera la censura puritana de EE.UU sacando sus tijeras morales logró borrar esa parte inmoral de su filmografía, quedando para el recuerdo aquella época donde por error se sobrepasaron los límites de la moral. Además, la carrera de esta leyenda del porno y mítica pornostar — posiblemente la starlet más polémica de todas y la indiscutible reina del vintage o porno de antaño— siguió como si nada, sin ningún percance y volviendo a grabar escenas para el recuerdo.

Algo que al Tío Sam le sentó fatal cuando se enteró y envío al FBI para poner orden en el sector empresarial del sexo filmado, que por aquel entonces era Sodoma y Gomorra, un negocio sin control, casi controlado por mafias y destinado a bajas clases sociales relacionadas con la prostitución.

Pero vamos a olvidar los malos rollos y centrarnos en la vida personal de traci Lord. Su nombre real es Nora Louise Kusma y pertenecía a un pequeño pueblo de Ohio en el que se crió de forma bastante libertina debido a la dejadez emocional que sus padres sentían hacia ella. Normal viniendo de un borracho de la metalurgia y una ama de casa frustrada que huyó hasta California para intentar rehacer su vida. Fue en la costa Oeste americana donde ya a los 14 años de edad una jovencita Traci Lords se quedó preñada a la primera (justo cuando perdía su virginidad) y tuvo la fantástica idea de prostituirse para pagarse el aborto. !Menuda joyita de chica!

Con semejantes prácticas fue normal que tanto la escuela como su madre la repudiaran, viéndose forzada a marcharse de casa y ganarse la vida como stripper a la tierna edad de 15 años. No tardaría en caer en el oscuro mundo de la droga convirtiéndose en una adicta a la cocaína. No obstante, y sin existir datos biográficos fue durante esa época de la vida donde falsificó su carnet de identidad para poder trabajar en películas pornográficas. Así es como firmó un contrato con la agencia World Modelling haciéndose llamar Kristie Nussman.

Poco a poco su cuerpo empezó a aparecer en las revistas eróticas del sector contentando a un público masculino que solo veía una mujer formada y desarrollada plenamente a pesar de que solo tenía 16 años. La primera película porno de Traci Lords fue «What’s Get Me Hot», una producción casi casera de pocos capaces y muy cutre. Lo más sorprendente de todo es que nadie se extrañó de que realmente se trataba de una menor de edad trabajando como pornostar, algo totalmente prohibido en la industria de adultos americana siendo ilegal y un delito con pena de cárcel para los productores y directores responsables.

Poco a poco la filmografía de Traci Lords iba engrosando tanto en número como en calidad. Decenas de títulos donde ella era la protagonista y todavía era una menor de edad iban saliendo cada semana y colocados en los stands más selectos de vídeoclubs de cintas VHS. Pero la suerte se le acabó a Traci cuando en 1986 el FBI llamó a la puerta de su apartamento para detenerla y confiscar toda película porno en donde haya aparecido. Su carrera se vio truncada y todos los títulos de sus aclamados films, se cuentan por más de 100, fueron borrados bajo la ley federal de protección del menor. Films XXX como «Sex on the 5th Avenue», «New Wave Hookers» o «Hollywood Heartbreakers» se guardaron bajo llave para el proceso judicial y no volvieron a ver la luz hasta años después de forma reeditada.

Después de años solucionando todos los problemas legales que esta polémica estadounidense acarreó a Traci Lords, la estrella caída rodó en 1987 el que es su único vídeo porno legal y al mismo tiempo su última aparición en la industria de adultos: «Traci I Love You». Una película rodada en Francia por problemas con la justicia estadounidense. La cinta, mediocre a más no poder, fue producida por ella misma y se convirtió en un tremendo fracaso, aunque al menos todos los actores que participaron eran mayores de edad.

Y así es como termino la herencia de Traci Lors en el cine X. Un trágico final para muchos pero justo para otros. En la memoria queda el rostro de una lolita que lo dio todo para esta industria de demonios quedando inmortalizada su figura en los anales de la historia del cine para adultos. A partir de aquí empezaría a prodigarse por películas convencionales de serie B de bajo presupuesto buscando un segundo éxito en Hollywood. Como si fuera una adicta a esa notoriedad inmoral que despertó en el país de las barras y estrellas. Lo cierto es que solo algunas pornostar optan por este trasvase de porno a cine normal, quedando la mayoría olvidadas por el público o en el peor de los casos suicidadas por no poder llevar una vida normal.

Por desgracia tampoco hubo suerte para una Traci Lords retirada del mundo del porno. Jamás llegó a ser algo más que una segundona en películas baratas por mucho que se apuntara a clases de interpretación. Como mucho llegó a realizar paupérrimas apariciones en films como «Not of this Earth» gracias al director Roger Corman, el cual la convirtió en su musa particular.