in

‘The Fashionistas’ (2002), la indefinible obra pornográfica de John Stagliano

En el apogeo del DVD, entre 2000 y 2010, la triple X dio a luz a grandes películas. Una segundo renacimiento tras el apogeo del VHS que, a principios de siglo, supuso la consagración del porno gonzo y la eclosión de superestrellas de la talla de Rocco Siffredi y Belladonna. Es por eso por lo que desde JaqueMateAteos hemos querido hacer una revisión a uno de estos pequeños clásicos rodados en 35mm; para recordar al pornófilo medio que una vez existieron metrajes épicos más allá de los vulgares pornotubes. Para ello, hemos elegido la magnus opus (obra maestra, ¡catetos!) de John Stagliano: la ostentosa «The Fashionistas» (2002).

Así que desabrochaos el cinturón porque estamos ante un film híbrido e indefinible. Una mezcla de telerrealidad, documental y cine con guion que tuvo como indiscutible personaje central al semental italiano. Fue él quien se metió en el papel del icónico personaje que se vuelve esquizofrénico a fuerza de vivir entre el mundo real (guiado por la starlet Taylor Saint Clair) y las fanatasías imaginarias del BDSM (guiado por un personaje imaginario que lo obsesiona, Belladonna). Visualmente, Fashionistas es una brutal bofetada de cinco horas, rodada en formato miniatura, con el objetivo de dar a conocer al mundo el sadomasoquismo.

La aclamada película tuvo tres secuelas: «Fashionistas Safado: El Reto» (2006), «Fashionistas Safado: Berlin» (2007) y «Fashionista Lost» (2021), siendo esta última última, sacada en 2021, una continuación infructuosa que pasó sin pena ni gloria. Está claro que este tipo de controvertidas temáticas no está hecha para novatos de hoy en día, que no entienden las ideas innovadoras de una producción que refleja la mejor época del gonzo americano. La contundencia contemporánea de este sello todavía no se ha superado y marcaron la legendaria carrera de varios performers. Sin ir más lejos, todavía mantiene el récord de película más veces nominada a los premios AVN Awards, 22 candidaturas en total. Un metraje épico que puso el mundo a sus pies.